El número clave en este año es el correspondiente al cuerpo radiante, Esto tiene que ver con la capacidad de sintonizar con la luz del alma y de alinear nuestra configuración energética a fin de poderla proyectar. Esto se pude resumir en una palabra «presencia». Por ello, dentro del trabajo yóguico nos anima a trabajar como nos relacionamos con nuestra propia presencia y cómo percibimos su incidencia en todo aquello que nos rodea o condiciona.
La presencia tiene que ver con nuestra capacidad de ser coherentes, de proyectar desde el equilibrio en nuestro campo electromagnético, de inspirar a otros, de servir de referencia o guía. También con la capacidad de penetrar intuitivamente en lo que nos rodea.
Por otro lado, la presencia debe trabajarse desde la autenticidad, desde la neutralidad y desde el no apego para no ser mal dirigida o mal interpretada. Ello propiciará: claridad en nuestras ideas y propósitos, objetividad en nuestras decisiones, confianza en lo que somos y hacemos, actuación en lugar de reacción, estabilidad en nuestra centralidad. De esta manera alejaremos disfunciones tales como la prisa, la desconexión de nuestro contexto, la autoexigencia excesiva, la confusión entre liderazgo y control.
Pregúntate cosas tales como: ¿Tu energía acompaña tus palabras y tus intenciones?, ¿Tu presencia sostiene lo que ofreces?
A nuestro trabajo yóguico le irá bien técnicas y prácticas que potencien nuestra presencia y nuestra proyección energética. Se trata de «habitar» una práctica de calidad más que de realizar mucha práctica diversa.
En Kundalini Yoga podemos trabajar series que incidan sobre el campo electromagnético, sobre nuestra capacidad de proyección y sobre nuestra capacidad de «conexión» interior. También existen series y técnicas de meditación adecuadas para el cuerpo radiante.
Será de especial utilidad el trabajo del sadhana yóguico en cuarentenas y el trabajo de la meditación no formal: es decir dar una orientación meditativa a las actividades de la vida cotidiana.
Para quienes ya tienen cierto bagaja de práctica de Kundalini Yoga puede ser interesante la práctica de técnicas de meditación de larga duración, siempre que tal duración puede ser mantenida de manera estable.
